Nacimiento de Gala

Cuando nació Mateo, después de un largo, cansado pero hermoso parto, mi doula/partera al verme, quizá desilusionada y en shock, me dijo: Coco, El primer bebé es el que le abre el camino a los que siguen… pasaron exactamente dos años y la historia se repetía, solo que esta vez ya sabia que iba a pasar y gracias a que forme un grupo de amigas (tribu) de madres, doulas y parteras, con las que pude compartir y vivir mis experiencias como madre primeriza, fue súper fácil para mi entender la razón por la que mi primer parto no sucedió como fue planeado, superarlo y sanar.

Cuando una mujer esta en labor de parto debe de dejar fluir todo lo que viene, si te tensas, si no estas en un ambiente seguro o cómodo interrumpes el proceso, te cierras y eso fue lo que me sucedió con la llegada de Mateo y es súper normal, cuando es tu primer parto, realmente no sabes que esperar. Pero bueno esa parte ya esta superada y estoy muy agradecida con la vida por esa lección/regalo que nos dio a el duende (mi esposo) y a mi. Aparte mi Mateo hermoso y sanito, que es lo más importante.

Vivimos en Tijuana y mis bebés nacieron en “el otro lado” así que para evitar líos con la cruzada y las sorpresas nos cruzamos unos días antes. Nos hospedamos en el mismo hotel donde nos quedamos cuando nació Mateo, de esos que tienen cocinita para así sentirnos mas como en casa, hacer una o dos comidas ahí y esperar tranquilamente. El plan era pasearnos con mateo y disfrutar nuestros últimos días como familia de tres. Paso una semana a la mentada “posible fecha” de parto y nada. Nosotros relajados ignorando los enfadosísimos “y para cuando?” y los “ya nació??!!” seguimos nuestra rutinita de mi tecito de raspberry leaf en las mañanas, sentadillas, llevar a Mateo a los parques, caminar, salir a comer, yoga en las noches, la homeopatía, y relax…

La mañana del 14 de enero tempranitito me despertó una contracción, pensé que pudo haber sido una de las de a mentis y puse mi app para medir y contar las contracciones, no desperté al duende para no asustarlo y comenzaron a llegar mas contracciones, cada 5 minutos. ya no recuerdo cuanto duraban, pero supe que ahora si, era muy posible que Gala naciera ese día 🙂 . Los duendes despertaron y le pedí al duende que el y Mateo se fueran al parque sin mi porque no quería interrumpir mi proceso ya que mis contracciones aunque ya tenían un ritmo aun eran muy leves. Se fueron casi toda la mañana y como a medio día las contracciones ya estaban bajando de intensidad en eso me llama el duende para decirme que había encontrado un parque súper bonito con una marina y que me iba a encantar, que si me animaba pasaba por mi para conocer y de ahí irnos a comer y pues no me dijo dos veces.

Llegamos al parquesito y en efecto estaba súper lindo, dimos un par de vueltas con Mateo en su triciclo, paramos en un carrito de nieves y la chica que lo atendía me regalo unos red vines 😉 Mateo se subió a los jueguitos, caminamos mas, nos sentamos en las banquitas y disfrutamos de la brisa del mar. ah! Para esto ya había dejado de sentir contracciones 🙁 y pues ni modo, ahí pá la otra. Ya era tarde y estaba refrescando nos fuimos a comer súper comfort food american style, sopa ensalada un chickenpot pie y el postre ( lemon merengue pie) lo pedimos para llevar porque yo quede súper full.

Había caminado y comido tanto que le dije al duende que necesitaba tomarme una siesta, el se quedo viendo la TV con mateo y me encerré en el cuarto con una meditación guiada para el parto y me quede profundamente dormida no se cuanto tiempo hasta que una contracción me despertó y a los 5 minutos llego otra, fui al baño pues me dieron ganas de hacer pipí y cuando estaba haciendo sentí como un chorro de liquido, yo pensé que se me había roto la fuente… cuando me asome a ver que onda, vi sangre!!!, me asuste, me dio pánico y le grite al duende. Le marque a las parteras y como siempre súper cool me tranquilizaron, les describí lo sucedido y al parecer no era nada de que preocuparse. Fiuu!

Desde ese momento las contracciones no pararon, le marcamos a mi suegra para que pasara por Mateo, y las contracciones comenzaron a ser mas frecuentes.

Voy a abrir un paréntesis – mi amiga Uxune me dijo algo que se me quedo súper grabado: no pienses en contracciones, piensa en expansiones. No pienses en dolores, piensa en sensaciones.
Y si, realmente si quieres que tu parto fluya la idea de contraer, cerrar pues como que no, no se digan los dolores. Una se debe de dejar expandir, abrir, fluir, sentir – cierro el paréntesis.

Mi suegra y cuñada llegaron por Mateo bastante rápido, me despedí de mi niño y siguieron llegando las expansiones cada vez mas intensas. Me ayudo mucho sentarme en la pelota de yoga, moverme, mecerme de un lado a otro, respirar, vocalizar, exhalar. A diferencia de mi labor de parto con Mateo donde me deje chiquear muchísimo por el duende que me dio mucho masajito, me abrazaba y mecía con cada contracción, esta vez quise estar sólita, con el ahí cerca pero esta vez yo con el control total ya con la experiencia de que las expansiones son como olas que llegan con mucha fuerza y se van suavemente.

Cuando mis expansiones eran cada vez mas largas y mas frecuentes le avise a mis parteras y me dijeron que ya nos lanzáramos a la casa de partos, me metí a bañar rapidito y aunque me relajo mucho el chorro de agua calientita en mi espalda ya la intensidad era mucha. Pobres de mis vecinos del hotel yo con mis cánticos, vocalizaciones a todo lo que da. Obvio que a mi me valió yo estaba súper concentrada en mi parto. Justamente cuando estábamos a punto de salir del hotel ¡¡me dan ganas de pujar!! y yo pensando que no íbamos a logar llegar al birth center, ¡¡que no íbamos a lograr llegar al carro!! Trate de relajarme, primero me tuve que mentalizar y logar controlarme para llegar del cuarto al carro y de ahí ese caminito de 5 minutos fue el mas largo de mi vida.

¡¡Llegamos al birth center!! Darynee, Donna y Abra nos recibieron con mucha paz y con una vibra que me hizo sentir muy tranquila. Entramos al cuarto donde cada mes, después cada semana me hacían mi chequeo. Me tomaron la presión, mi temperatura, también checaron los latidos y la posición de mi Gala, me preguntaron si quería que vieran que tanto estaba dilatada (tacto) y accedí. Yo sospechaba que tenia como dos centímetros de dilatación y que iba a estar las mil horas con las expansiones y ¡oh, sorpresa! ¡¡¡tenia 8 centímetros de dilatación!!! Cada vez faltaba menos.

Llenaron la tina mientras yo seguía con las expansiones, ya un poco mas desesperada, pobre del duende quería que estuviera ahí conmigo pero yo creo que tenia miedo de hacer o decir algo equivocado, me convertí en el cliché de película…

Me metí a la tina y fue un alivio inmediato, las olas llegaban y pegaban intensamente y así estuvimos un rato, las parteras iban y venían, me monitoreaban pero ellas ya tan conocedoras y respetuosas de este proceso me dejaron ser y creo que como esta parte no la viví con mateo ya que nació en hospital y con epidural, no sabia que hacer, nadie me decía nada perdí la concentración y mi cabeza comenzó a boicotearme pensé que porque estaba batallando si podría estar tranquilamente en el hospital bien cool con mi bebé ya en mis brazos, empecé a pensar que esto no iba a tener fin y que simplemente ya no quería seguir. Y es que la sensación que tenia era como que iba explotar, sentía mucha presión. Le dije al duende “¡¡ya no quiero estar aquí ya me quiero ir!!” Estuve a punto de tirar la toalla, me arrepiento tanto, pero creo que es normal cuando tienes miedo.

DCIM100GOPRO

Las expansiones fueron disminuyendo tuve ese momento de duda, de miedo, pero yo ya quería conocer a mi Gala ya habíamos recorrido bastante, no podía darme por vencida, vi a mi esposo a mi lado con cara de tu puedes y estoy contigo, y Darynee dijo las palabras mágicas “si tienes ganas de pujar, puja, haz lo que tu sientas que tienes que hacer”, y así lo hice seguí mi instinto de mamífera. Me reconecte.

Las ultimas expansiones llegaron y yo estaba en un estado de trance, me toque y sentí la cabeza de Gala, otra expansión llego y puje, yo no recuerdo pero el duende me dice que vio como expulse una burbuja blanca, Gala salió enmantillada, al parecer no se me había roto la fuente y Gala nació aun dentro de la bolsa y con su liquido amniótico, duro así unos segundos y la burbuja trono, pero yo creo que ella no sintió la transición, nació plácidamente y tranquila, con la ayuda de Darynee la tome y la puse sobre mi pecho. Al escuchar su llanto desperté del trance. Bienvenida mi Gala.

Después de expulsar la placenta y con Gala todo el tiempo en mis brazos, salimos de la tina para recostarnos en la cama y darle por primera vez de comer de mi pecho, descansamos un rato. El duende llego con desayuno, comí mientras la pesaban y le hacían su primer chequeo, pasaron un par de horas , el duende corto el cordón y ese mismo día nos regresamos a Tijuana para que Mateo conociera a su hermanita. Gala nació el 15 de enero del 2015 a las 4:58 am, peso 3 kg y midió 47 cm, tiempo aprox. de labor de parto: 8 hrs.

ya de salida con mis increíbles parteras Donna, Abra y Darynee <3